Vaya final del Mundial. Fiel reflejo de lo que hemos visto a lo largo de todo el campeonato. El partido dio mucho para analizar, en general y en particular. El penalty de Zidane, el gol de Italia, la posición de Ribery, el cansancio italiano, la dirección de Zidane, la lesión de Vieira, el agotamiento de Henry, la supremacía mental de Cannavaro, Buffon, Thuram...
Sin embargo, se va a recordar por la agresión de Zidane a Materazzi. Esto es fútbol. Uno de los mayores carniceros del fútbol moderno (a la agresión a Sorín me remito) sale como héroe tras haber conseguido la expulsión del mejor jugador del Mundial (por mucho que Marca se empeñe en lo contrario). Yo no justifico lo de Zidane. Comprendo por qué hizo lo que hizo, que es distinto.
Y me hubiera gustado que los árbitros del partido hubieran sancionado la jugada en su totalidad. Desde antes de lanzarse la falta, en la que Materazzi ya le está dando a Zidane, hasta el cabezazo de este último. Sin embargo, sólo se quedaron en lo último y porque lo vieron en la televisión.
Dos cosas. La primera, basta ya de castigar sólo la reacción a la provocación (sea de la clase que ésta sea). Rooney fue expulsado por pisar a Carvalho. Su expulsión fue justa. ¿Pero qué hubiera pasado si el árbitro hubiera cortado 10 segundos antes, cuando dos ingleses estaban, digamos, colgados de la espalda de Rooney?¿Y si hubiera mandado a la ducha a Materazzi por insultar antes de la reacción de Zidane? No digo que no lo hicieran y que no sean sancionables. Sólo digo que medió provocación y que esas provocaciones nunca se cortan a tiempo.
Y no me vale que las provocaciones no las vieran los árbitros, porque la acción de Zidane tampoco la vieron. Y la sancionó el árbitro español después de ver la repetición en los monitores. Completamente seguro. Él argumenta que, mientras el árbitro seguía el contraataque de Italia, el cuarto árbitro tiene directrices de FIFA de quedarse mirando las reacciones de los jugadores y que, por eso, vió la agresión de Zidane y se lo comunicó por el intercomunicador al árbitro. Pero ahí es donde le falla el argumento: Cuando el árbitro detiene el partido no sabe lo que ha pasado, es decir, nadie le ha dicho por el pinganillo que había habido una agresión. Se acerca al jugador en el suelo, se quita de encima a los jugadores italianos, mira en dirección al linier y no toma ninguna decisión... justo hasta después de que todos nosotros veamos la repetición en la televisión. Como el cuarto árbitro. A partir de ese momento se le ve hablando sólo (el pinganillo) y es cuando identifica a Zidane y se va a por él para expulsarlo. No me cae nada bien el entrenador-marioneta de Francia (él se ha apropiado del éxito de sus jugadores), pero le doy toda la razón en lo de la expulsión porque lo vio en el monitor.
Basta ya de errores arbitrales fácilmente corregibles con la tecnología. ¿Qué hubiera pasado si, como tenía que haber sido porque los árbitros no lo vieron en directo, no hubieran expulsado a Zidane a pesar de la brutal agresión vista por 1.000 millones de personas en la televisión?¿Y si además hubiera ganado Francia? Es el momento de un cambio: El arbitraje con apoyo técnico activo.
Por cierto, me equivoqué. La FIFA nos debía unas semifinales. Y nos dio toda una final. Claro que no nos la dio ni a los jugadores ni a los aficionados. Se la dio a Villar y al colectivo que más le defiende, los árbitros. Hubiera sido el colmo que Medina Cantalejo hubiera pitado la final, después del penalty 'dudosillo' que pitó a favor de Italia contra Australia. Lo pusieron de cuarto árbitro, para que no molestara mucho y, aún así, decidió la final.
1 Comments:
Oye me ha encantado tu blog, te voy a añadir a mis favoritos!!! me gusta, bueno tuyo y de manu pero fuiste tu el q comentaste en el mio. Un saludo y hasta pronto.
By
maRKis_puGa, at julio 12, 2006 12:30 a. m.
Publicar un comentario
<< Home