4-4-2

'Hay tres clases de futbolistas. Los que ven los espacios libres, los mismos que cualquier payaso ve desde la tribuna y los ves y te ponés contento y te sentís satisfecho cuando la pelota cae donde debe. Después están los que de pronto te hacen ver un espacio libre sin más, un espacio que vos mismo y quizá los otros podrían haber visto de haber observado atentamente. Éstos te toman de sorpresa. Y luego hay aquellos que crean un nuevo espacio donde no debería haber habido ningún espacio. Ésos son los profetas. Los poetas del juego'. J. Valdano

05 julio 2006

Catenaccio?

Vaya por delante que para nada soy admirador de la liga italiana. De las pocas veces que me he dormido viendo un partido de fútbol ha sido jugando dos equipos italianos, incluido el rutilante Milan de sus mejores épocas. Es un fútbol en el que parece que van a pasar cosas, pero realmente acaban pasando muy pocas. Y la inmensa mayoría de las que pasan lo hacen por un error, por una pelota parada, por una acción individual aislada, ...

Pero la semifinal con Alemania fue otra cosa. Se daban todos los condicionantes (salvo uno) para justificar que Italia se encerrara y, sin embargo, no lo hizo. Alemania no es un equipazo en el sentido más técnico de la palabra, pero no todos los equipos está capacitados para aguantarle a Alemania una semifinal de un Mundial en su casa, con su público. Y lo cierto es que Italia dio la impresión de tener el partido controlado en todo momento. Lo igualó en lo físico, esperando a su momento, seguramente porque sabía que Alemania venía de disputar otra prórroga durísima. Y su momento llegó al inicio de la prórroga, cuando Lippi se la jugó. Ahí le dio toda una lección a Klinsmann, aunque posiblemente éste tuviera menos recursos en su banquillo, pero los que tenía los utilizó tarde y no le dieron el rendimiento esperado.

Yo no digo que históricamente Italia no haya utilizado el cantenaccio de forma aberrante para el fútbol. Yo sólo quiero decir que la estadística de posesión de balón de 70%-30% contra Italia es engañosa. Por la sencilla razón de que ellos se sienten muy cómodos jugando así. Y que debemos olvidarnos de utilizar aquello de que 'Italia vuelve a ganar por la mínima' con tono peyorativo, porque realmente en la mentalidad italiana lo importante es no perder y, si se gana aunque sea por la mínima, mejor. Nos gustará más o nos gustará menos. Pero por fortuna el deporte del fútbol se puede interpretar de mil maneras (por lo menos) y tan válidas son unas como otras. Dejaremos la eterna pregunta para cuando acabe el Mundial: ¿Jugar bien o ganar?